A 7100 m

Desde el campo 2, el enorme muro del Lhotse se adivina cercano pero aún hay que andar y subir unos cientos de metros de desnivel hasta colocarse a sus pies.

Es verdaderamente increíble esa gigante pared de hielo azul, de la que cuelgan a media altura enormes seracs de hielo. Al principio la pendiente es bastante elevada y el viento con rachas increíbles dificulta el avance. Los largos de cuerda se van sucediendo, el ritmo aquí es muy lento, puesto que la inclinación de la pendiente y la falta de oxígeno se notan tremendamente.

Las rachas de viento se incrementan, estamos bajo un temido “jet stream” corrientes de viento de mas 100 km/h, el ruido es estremecedor en el collado sur del Everest , parece un enorme ventilador.

Por fin y no con pocas complicaciones, consigo introducirme en la tienda de campaña.

Fuera sopla con fuerza pero en la tienda no se esta tan mal. Allí consigo hacerme una sopa y derretir nieve para beber agua.

Las horas pasan y el viento se calma un poco, sin embargo arriba en el collado el ventilador sigue escuchándose atronador.

El atardecer llega ofreciendo un espectáculo inolvidable a 7100 m, el Cho Oyu 8201 m que subimos el año 2009, el Pumori, el Nuptse …. Y un montón de montañas cuyo nombre desconozco.

Estoy cansado pero satisfecho, puesto que con esta noche a 7100 m completo mi aclimatación y ya puedo pensar en subir cuando el buen tiempo lo permita

2018-12-12T10:45:38+00:00