La llegada

Al día siguiente de nuestra llegada a la capital de Nepal, Katmandú, partimos en helicóptero a Luckla, puesto que el mal tiempo impedía volar a las avionetas al conocido como el aeropuerto mas peligroso del mundo.

En esta población comienza uno de los trekkings más bellos del planeta y por ello uno de los más concurridos y masificados por desgracia. Si bien supone una gran fuente de ingresos para el país.

Nada podría ser posible, sin el duro trabajo de los porteadores, verdaderos protagonistas del recorrido, que se dedican a abastecer los lodges que utilizan los caminantes para alojarse durante el espectacular recorrido o para transportar el material de los expedicionarios hasta el campo base de las distintas montañas . Los porteadores suelen cobrar unas 100 rupias nepalíes por kilo y pueden cargar 80 kg en jornadas de 5 horas. Normalmente suelen llevar comida, bebida y materiales de construcción.

En este recorrido voy acompañado de un porteador que se llama Pengba y de un guía que se llama Nima.

Nima hace unos años trabajaba como porteador de altura y ha subido varios ocho miles entre ellos, varias veces el Everest, el Lhotse, el Makalu, Manaslu entre otros.

Salimos con un día de retraso ya que tuvimos que esperar la llegada de mi equipaje.

De Luckla fuimos a Namche Bazar en 1 solo día, (normalmente se hace en dos). Namche es la capital del valle del Kumbu, y esta llena de tiendas lodges y cafés, y supone una gran entrada de dinero para el valle, puesto que allí los treckers gastan 1 día de descanso. Nosotros partimos al día siguiente sin descansar y llegamos hasta Pangboche, este recorrido suele llevar tambien 2 días, pero me encuentro bastante bien y así recuperaré el día que perdimos en Luckla.

Al día siguiente el recorrido es muy corto hasta Periche, en un par de horas llegamos a nuestro destino. Aquí quiero descansar un día para aclimatarme ya que está a 4200 m y la altura comienza a notarse.

2018-04-30T13:10:31+00:00